Religiones Creencias o Mitos Parte 3

Publicado en por José

El Hinduismo

 

Antes de continuar con lo interesante del Hinduismo, quiero agregar en base a conocimientos personales, el cómo es que al enterarnos de la relación existente en esta religión, con otras, podemos ver claras muestras de enseñanzas, que al igual inducen al mismo camino y creencia con diferentes nombres.

El próximo escrito podría parecer tedioso, pero si sabemos un poco sobre el tema, veremos similitudes de grandes explicaciones reales del existir humano, donde por ejemplo, hay planos astrales, karmas, reencarnación, espacio sideral, cósmico, energías etc.

Así como me gusta la numerología y astrología, también estoy muy de acuerdo en que los seres humanos o venimos de reencarnaciones anteriores para superar karmas, poseemos energía y alma como parte primordial del plano espiritual que no muere siendo antes cuerpo en vida terrenal para pasar a un plano astral o cósmico como alma.

Si leemos con detalle, encontraremos grandes “Nombres” que a través de la historia han sido efectivamente mencionados como principales de los temas tratados en los hinduistas y otras religiones concluyendo en la divinidad misma.

 

El término hinduismo data del siglo XIX. Sería mejor "Ley eterna", heredada de los "videntes" 1(Rishi) de las edades primordiales. El Sanatana-dharma que comprende, por una parte, la Sruti 2(la audición interior), expresada por los cuatro Vedas:

- Rig Veda (alabanzas a los dioses)

- Yajur Veda (formulas rituales)

- Sama Veda (melodías litúrgicas)

- Atharva Veda (encantamientos 3).

A estos se añaden la Samhita (recopilación de himnos), los Brahmana (comentarios teológicos), los Aryanaka (explicaciones cosmológicas), los Upanishad 4(tratados especulativos y esotéricos5) y los Sutras (aforismos).

Por otra parte comprende la Smirti (la "Memoria") que se compone de:

- los Purana (el estudio de los ciclos cósmicos)

- los Vedanga y Upaveda (las ciencias y las artes6)

- el Manava-dharma-shastra (las leyes sociales)

- los "seis puntos de vista" (darshana)7

Nyaya: lógica y didáctica

Vaisheshika: filosofía física

Sankhya: cosmología

Yoga: la unión con lo absoluto

Mimansa: la interpretación de los textos

Vedanta8 : la culminación, el fin sobre el plano metafísico, del Veda.

Y por fin las dos grandes epopeyas: el Mahabarata, dentro del cual está incluido el Bhagavad Guita (se le considera el equivalente homeomórfico del Nuevo Testamento) y el Ramayana.

Al principio era el Principio Impersonal y universal, el supremo Brahman, sin atributos ni cualidades (nirguna), hecho de Ser, de Consciencia, y de Beatitud (Sat-Chit-Ananda)9.

Su primera determinación es Ishvara (el equivalente a Dios en el Cristianismo), el Brahman con cualidades (saguna), principio de las cualidades y propiedades de los diferentes seres. Ishvara se presenta bajo la forma de una trinidad (Trimurti):

Brahma, creador y productor.

Vishnu, animador y conservador.

Shiva, destructor y transformador.

Cada uno de estos arquetipos, representados en la mitología bajo la forma de dioses (Deva), está provisto de una "energía" (Shakti), representada bajo la forma de diosa (Devi). El papel de estas "esposas" es el de animar (dar vida) a los principios, hacerlos pasar de la potencia al acto, hacerlos manifestarse. Entre los millones de otros dioses, la presencia de estos tres dioses ha hecho creer que el hinduismo era politeísta cuando en realidad no son más que los aspectos parciales y las funciones respectivas de un solo y mismo Principio único.

La Shakti10 suprema es la Madre Cósmica actuando en los tres mundos: Cielo, Espacio intermedio y Tierra. Frente a Purusha (o Atman), el polo masculino, ella es Prakriti, el polo femenino, y substrato eterno formado de las tres cualidades o Guna (Satva: tendencias ascendentes. Rajas: tendencias expansivas. Tamas: tendencias descendentes).

Prakriti (o Shakti) designa, además, y según el contexto, la potencia creadora y espiritual de lo Divino, la substancia formada de los cinco elementos materiales y sutiles, el mundo de las apariencias, la ilusión o el "arte del "juego" divino en Maya Lila, del cual nos des identificaremos gracias al trabajo espiritual (Sadhana).

Si todo sin excepción es Maya en la visión de los no-dualistas, tales como Shankara (siglo VII), si nada existe excepto el Absoluto indiferenciado e incognoscible, otros, como Ramajuna (siglo XII), plantearán la existencia de un Absoluto que puede ser también una Persona digna de adoración; otros incluso, como Madhava (siglo XII), irán hasta el dualismo total.

Arcas salvadoras entre el mundo espiritual y una humanidad víctima de la ignorancia (Avidya), los Avatares o "descendimientos divinos" -mejor que "encarnaciones"-, vienen "cada vez que el desorden desaparece", a restaurar la Tradición adaptadora a las nuevas fases cíclicas11. El desenlace del ciclo en el que nos encontramos es cataclísmico -Agni, el fuego es el agente de ello- permitiendo así la aparición de un nuevo ciclo. Después de Matsya, Varaha, Rama, Krishna, cuyas teofanías iluminan el Bhagavad-Guita, el Kalkin-Avatar es el que restablecerá la Edad de la Verdad sobre la tierra.

El objetivo de la existencia humana es la Liberación (Moksha)12, la cual permite escapar al mundo de lo múltiple y transitorio que es el Samsara, para fundirse en el Uno, el Nirvana13, que es la extinción de todo deseo, voluntad y manifestación egótica. Lo que se llama impropiamente "reencarnación"14 no afecta más que a los elementos síquico-físicos no purificados, y no concierne para nada a la individualidad personal que es perecedera y desaparece, ni afecta al elemento inmutable e impersonal que es el Atman15 idéntico a Brahman (lo absoluto, inmutable, infinito, eterno, impersonal, por encima del Dios creador o Ishvara).

Fiel reflejo del macrocosmos, el hombre-microcosmos se propondrá reproducir en él, el Sacrificio primordial de Purusha, el "hombre cósmico", desmembrado para dar nacimiento a la Manifestación: él sacrificará su yo para dejar paso al Yo. Según la institución de los cuatro ashrama (los cuatro periodos de la vida), el hindú de tradición habrá primero recibido la enseñanza de un maestro, más tarde habrá sacado adelante a una familia. A continuación se habrá retirado en el bosque, antes de llegar a ser renunciante, monje errante (sanyasin). Incluso los que no llegan hasta ese punto de ascesis, no dejan, incluso hoy en día, de seguir estrictas reglas morales y de pureza ritual, de estudiar con fe las Escrituras Sagradas, de venerar un Guru, de practicar la "no-molestia" (ahimsa), y de acabar sus días en un Ashram (comunidad-escuela-monasterio). Cada uno según su Dharma16 (su naturaleza propia), tenderá a dar más énfasis a la práctica de un yoga17 :

Hatha-yoga: la expansión de la consciencia-energía a partir de posturas-gestos (asana), y movimientos del aliento-energía (pranayama).

Karma-yoga18: la acción sin búsqueda de recompensa.

Bhakti-yoga: el fervor devocional hacia una divinidad.

Gñana-yoga: el acercamiento intelectual a la vez que la gnosis o conocimiento intelectivo.

Kundalini-yoga: el despertar de las fuerzas sutiles, ligado al tantrismo, y a la repetición de fórmulas mágicas o devocionales (mantras).

Raja-yoga: expuesto por Patanjali, es el repliegue de los sentidos (Pratyahara), la concentración mental (Dharana) y la meditación (Dhyana), que conducen al "enstasis" (Samadhi)19 haciendo del yogui un "liberado viviente" (Jivan-mukta).

Cualquiera que sea la vía seguida, se tratará siempre de aligerar el Karma20 para romper el ciclo de causas y sus efectos, y de inmolar el yo para romper el de las muertes y nacimientos.

Así se presenta de manera muy sucinta y en líneas muy generales, la tradición hindú, la más inclusiva, sintética y completa que se conoce, la tradición más antigua de la presente humanidad, y la que, hoy en día, todavía continúa siendo la más viva.


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