¿En qué aplicar la Inteligencia Emocional? Cuarta Parte

Publicado en por José

 

Personas Difíciles

Es evidente que cuando dos personalidades chocan es fácil que se produzca una situación conflictiva grave, aunque se puede evitar por completo. Por lo que se refiere al conflicto, las personas se pueden clasificar en cuatro tipos básicos: el procesador, el dictador, el entusiasta y el empático.

Procesador

Persona con una mente tremendamente analítica; le interesa mucho más lo que se ha de hacer, que la gente que participa en la labor. Se fija en los detalles, le gusta tener todos los datos a mano.

No es agresivo, gusta que las cosas siempre se hagan bien, no está especialmente interesado en las personas, es más probable que le mande un memorándum detallado, que inicie una conversación con usted. En lo positivo, es exacto, eficiente y organizado, en lo negativo poco imaginativo puede parecer aburrido. Deposite su confianza en manos de él, hará los planes y los llevara a cabo eficientemente, prestará toda su atención a los pormenores, los hechos son máxima importancia para él, tanto si está dando como recibiendo información; repasará un tema una y otra vez para asegurarse de que lo ha entendido bien. Es persona sensata y lógica, pero carece de intuición, y si la tiene no la empleará, le irá mejor si le da muestras de la lógica que tanto adora. Cuantos más hechos exponga, más satisfecho estará y más le apoyará, no es un pensador rápido, le gusta que le expliquen las cosas una a una, a fin de tener la oportunidad de vincular cualquier información nueva con lo que ya sabe.

Dictador

Persona capaz de ser extremadamente agresiva, su palabra clave es yo, tiene una actitud dictatorial, que las cosas se hagan, ahora, necesita sentir que está totalmente al mando de cada situación y le gustaría pensar que todo el mundo es igual, pero sabe que no es así y eso le produce impaciencia e intolerancia, dice lo que piensa sin buscar palabras suaves, puede herir a aquellos que considera simples mortales, no tiene tiempo para las personas y está más interesado en los resultados, si quiere que las cosas se hagan, ésta es la persona indicada, gran realizador que no duda ni por un momento de que va a alcanzar sus metas. Lo malo  irrita a las personas que encuentra a su paso intimidándolas con gritos, rabia y arrogancia, es  déspota, da órdenes espera se cumplan inmediatamente, tiene personalidad fuerte es controlador de los demás, competitivo en todos los aspectos.

Si ha de tratar con él, es importante que vea siempre los hechos vaya al grano. No le interesan los cumplidos ni la charla banal. Por intimidado que pueda sentirse, si actúa con sumisión pensará que es débil y que no merece la pena preocuparse por usted.

 

Entusiasta

 

Tiene una cierta agresividad, pero está mucho más orientado hacia los demás que el procesador o el dictador. Es del tipo de personas a la que se le podría aplicar la palabra carismática. Necesita ser popular y tener el aprecio de quienes tiene a su alrededor y por lo general lo consigue, un individuo enérgico que en un principio se deja llevar por su entusiasmo y optimismo, no siempre es capaz de mantener la energía el tiempo suficiente para llevar a término sus proyectos, siempre consigue motivar los demás, aceptará con gusto ideas ajenas y desempeñará un papel de apoyo, puesto que no tiene un particular afán de gloria o reconocimiento público, es más importante que las personas le encuentren agradable, y gracias a su amabilidad, paciencia y encanto tiene una gran capacidad para crear relaciones personales satisfactorias.

Cuando trate con un entusiasta, usted también habrá de serlo, le ayudará a mantener el nivel de energía y tendrá muchas más probabilidades de acabar el proyecto, suele hablar rápido y a veces en voz alta. Es mejor dejar que siga con su discurso mientras usted indica con su lenguaje corporal que comprende y está de acuerdo con sus ideas.       

 

Empático       

   

Es amable, comprensivo y encantador, siempre que usted no tenga demasiada prisa por acabar su trabajo. Es dedicado a los demás y necesita agradar, si pregunta a alguien cómo está, es porque le interesa de verdad, intenta ayudar, pero puede ser indeciso y postergar las cosas es tan agradable que cuesta mucho enfadarse con él, nunca será un buen supervisor, es bueno tenerle de su parte, es paciente, leal y capaz de hacerle subir la autoestima cuando ésta empieza a flaquear, cuando ha de trabajar bajo presión es probable que actúe pasivamente, lo cual hará que se lamente más tarde y se sienta resentido.

A pesar de que no es la persona indicada para tomar las riendas en ninguna situación, sabe motivar a los demás y animarles a seguir adelante, cuando tiene un fuerte ideal o creencia puede llegar a ser inspirador.

Si desea sacar el máximo partido del empático no debe darle prisa. Escuche atentamente lo que tiene que decir y, siempre que sea sincero, dele muestras de aprecio.

 

Conflicto y Estrés

 

El conflicto puede provocar un gran estrés en las personas implicadas. No es fácil mitigar ese estrés, cuando no parece haber solución, la víctima de estrés puede presentar varias reacciones negativas y defensivas:

Se puede cerrar en banda y ceñirse rígidamente a su punto de vista, rechazando la negociación o el compromiso.

Puede volverse deliberadamente desagradable y molesto, negándose no sólo a cooperar, sino a participar en la discusi6n.

Sus frustraciones se pueden transformar en ira, haciéndole actuar con despecho hacia otras personas implicadas en el conflicto.

Puede ponerse muy a la defensiva y malgastar mucho tiempo buscando excusas para sus opiniones y acciones.

A veces, se esforzará trabajando con más ahínco, si falla, puede que se retire de la escena del conflicto, ya sea literal o mentalmente.
Si está intentando solucionar el conflicto, habrá de tener en cuenta todas estas reacciones pueden servirle de ayuda:
Si se produce en el trabajo como en la familia, intente ser lo más imparcial y justo posible en todo momento; de lo contrario, fomentará el resentimiento entre los implicados.

Si cree que es necesario llamar la atención a alguna persona por su actitud, no la ponga en un compromiso haciéndolo delante de los demás.

La expresión de ideas contradictorias puede ser normal, alegre y productiva, y no se ha de reprimir o interrumpir en modo alguno, intente calmar los ánimos antes de que sea demasiado tarde, la causa de los problemas es la oposición entre las personas.
Si queremos relacionarnos con los demás, es esencial que nos comuniquemos con claridad, en los negocios como en la vida privada, la mala comunicación puede convertir personas difíciles a las que no lo son y que las que ya lo son, empeoren.

Se pueden hacer preguntas importantes o pedir que se repita algo que no se ha entendido bien. Si una explicación oral puede ir acompañada una demostración práctica, tanto mejor.

También puede ser una buena fórmula acompañar una explicación verbal de instrucciones escritas; de este modo, el receptor tiene algo a lo que remitir si surge algún problema.

En las reuniones formales siempre es mejor pedir informes verbales. Los papeles pasan de una persona a otra, rara vez se leen y casi nunca se estudian.

Son varias las causas que pueden provocar un malentendido o la ruptura de la comunicación, el problema puede venir de la misma persona que da la información; quizá no ha vocalizado bien o tiene un acento que al receptor le cuesta entender. O el receptor está nervioso, distraído por algún motivo. De cada uno de nosotros depende hacer todo lo posible para perfeccionar nuestra forma de transmitir y nuestras técnicas de escuchar, provocar una respuesta en el oyente puede ayudar a descubrir lo que no se ha en tendido y corregirlo. Una experiencia produce crisis cuando influye en el mecanismo normal de resolución de problemas, quien la sufre resulta a veces derrotado por tensión, emplee métodos como salir a caminar, ir al cine, hablar con un amigo, gritarle al perro, salir de vacaciones o lo que sea, pero cuando ya no funcionan... se está en crisis, el fracaso de los métodos para encarar las cosas, es lo que distingue a la crisis de cualquier otra clase de problema en la vida. Si pudiera manejar la alteración, hablar de sus sentimientos, pensar en el problema, entonces no estaría sufriendo esto pues provoca culpa, miedo, rencor, ira, desesperación y hasta odio afecta a todos los aspectos de la vida. Desencadena fuertes alteraciones de la rutina normal, síntomas físicos de enfermedades y crea tensiones en las relaciones con los demás y la visión que se tiene de sí mismo y la vida, se describen diciendo que sienten que se vuelven locas, pueden estar furiosas o llorando de manera inconsolable, cuando en el pasado tomaban las malas noticias con calma. Se les ocurren ideas que nunca tuvieron antes, o se hieren o hieren a los demás, o huyen al extranjero. Hacen cosas que nunca hicieron, como insultar a un miembro de la familia o decirle al jefe que se vaya al diablo.

Este período de vulnerabilidad es un período de peligro, pero también representa una oportunidad. Cuando no se pueda encarar una situación, cuando están bajas las defensas, cuando se está abierto a cualquier medio para superar la experiencia. El menor empujón hacia un lado u otro, una idea, la opinión de un amigo, un cambio de perspectiva, pueden llevarlo hacia el crecimiento o hacia el daño permanente. Que se crezca y sobreviva después de una crisis depende de la forma en que se interprete la experiencia en lo que se piense de ella. Cuando escuchamos comentarios de personas en crisis, oímos frase como "Nunca pensé que esto habría de ocurrirme a mí" o “Siempre creí que mi vida sería diferente” Eso se repite siempre y sugiere el tremendo esfuerzo que se requiere para entender la situación.

Al observar una crisis se ve que no es la experiencia misma la que nos derrota sino lo que significa para nosotros, lo que pensamos y sentimos sobre el acontecimiento. Los que no sobreviven son los que nunca superan los sentimientos, imágenes, creencias o ideas negativas sobre los que les ha ocurrido. Sobrevivir a una crisis y transformarla en un medio para crecer significa adaptarse mentalmente a ella, adaptar las ideas, desarrollar creencias buenas así como nuevos conceptos sobre lo que es la vida, eso hace posible el crecimiento.

Lo que se puede hacer es.- averiguar qué ocurrió que fue causa

Ejemplo:

¿Por qué me dejó mi esposo?"

O ¿Cuáles fueron las circunstancias del accidente?" Puede resultar penoso estudiar los hechos  pero es necesario como curar una quemadura o sacarse una muela.

El primer paso hacia la curación duele, y enfrentar los hechos es dominar la crisis mentalmente.

Comprender

¿Cómo el acontecimiento viola sus expectativas de vida, por qué destruye sus sueños u objetivos?

Identificar ¿Dónde? Necesita el trabajo de reparación.

Desarrollar

Nuevas imágenes, objetivos, esperanzas, sueños e ideas que permitan vivir en un mundo radicalmente diferente. Cambiar la mentalidad los sobrevivientes logran superar el obstáculo y siguen un nuevo mapa mental en el futuro.

 

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